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MERIDIANOS DE ACUPUNTURA vs MERIDIANOS MIOFASCIALES DE MYER. INFLUENCIA EN LA PRÁCTICA DEL YOGA.

 
¿QUÉ SON LAS FASCIAS Y CÓMO INFLUYEN EN EL YOGA?

MERIDIANOS DE ACUPUNTURA vs MERIDIANOS MIOFASCIALES DE MYER.

La fascia es un tejido conectivo que se extiende en el cuerpo como una red tridimensional desde la cabeza a los pies, desde atrás adelante y desde el interior al exterior sin interrupción. Está constituida por fibras elásticas (permiten el cambio), fibras de colágeno (aportan fuerza y estabilidad) y una sustancia gelatinosa y fluida conocida como matriz extracelular (aporta fluidez e hidratación). Rodea los músculos, los huesos, los nervios, los vasos sanguíneos y los órganos. El “epimisio” rodea el músculo, el “perimisio” rodea grupos de fibras musculares y el “endomisio” rodea las fibras musculares individuales. Todas estas capas se unen y finalizan en tendones o ligamentos.
Cuando existe un mal funcionamiento de esta red (por ejemplo, mala postura, inflamación, traumatismo, etc.) puede afectar a nuestra salud a muchos niveles creando diversos síntomas que aparentemente no tienen vínculo. [...]
Funciones de las Fascias:
• Da soporte y estructura al cuerpo fomentando la integridad.
• Está implicada en cualquier movimiento y absorbe impactos.
• Ayuda en la circulación sanguínea, especialmente en el sistema venoso y la circulación linfática.
• Modificaciones en la fascia preceden a congestión crónica en cualquier tejido.
• Las fascias son las responsables de los procesos inflamatorios. El sistema nervioso central está rodeado de fascia.
Además, a nivel celular, la fascia tiene una importante función de protección, respiración celular, nutrición, eliminación, metabolismo, hidratación, etc. por lo que cualquier malfuncionamiento de la fascia puede establecer un ambiente adecuado para que el cuerpo enferme (pobre eficiencia celular, necrosis, enfermedad, dolor, etc.).
MERIDIANOS MIOFASCIALES MYER
Los famosos “Meridianos miofasciales” son líneas de tejido conectivo que llevan a cabo las fuerzas estructurales requeridas para ejecutar el movimiento ya que conectan todas las partes del cuerpo y le dan integridad (líneas de tensegridad). Esta idea fue introducida en 1997 por Thomas Myers en un artículo llamado “La anatomía de los trenes”. De acuerdo a Myers, él basa sus líneas en los estudios anatómicos del Hermann Hoepke (1930) más sus conocimientos de Rolfing y disección de cadáveres que permitieron examinar con mayor exactitud estas vías anatómicas. Aunque en sus inicios Thomas Myers consideraba que las vías anatómicas guardaban similitud con los meridianos de acupuntura pensaba que no eran del todo equivalentes.
El descubrimiento de las Vías Miofasciales o Cadenas Musculares es de amplia importancia clínica. Gracias a su entendimiento los dolores musculoesqueletales, no sólo se tratan en el lugar del dolor sino en cualquier parte o punto de la fascia. Este tratamiento distal de las patologías empieza a tener similitud con los tratamientos de acupuntura distales en los que se puntura zonas del cuerpo alejadas de aquéllas con dolor.
FASCIAS Y YOGA
Cuando practicamos Yoga, seremos más conscientes si conocemos el sistema fascial de nuestro cuerpo.
Si la fascia pierde hidratación se queda rígida, seca y estancada se deberá practicar un estilo de Yoga muy nutritivo como el Yin Yoga o Yoga restaurativo. Con una fascia hidratada y en perfecto estado somos más eficientes energéticamente ya que nuestros músculos se cansarán menos.
Por otro lado, la práctica de deporte favorece la llegada de sangre a la musculatura tonificandóla y aportando calor y energía. Es decir, las actividades de deportivas, a diferencia del Yoga, están más enfocadas en el sistema cardiovascular y la musculatura y no modifican las fascias. Se consideraría una práctica más Yang que la anterior.
Esto quiere decir, que los deportes, en general no afectan tanto a nuestra psique como lo hace el Yoga debido al importante vínculo que tiene el sistema fascial con el sistema nervioso. Cuando nuestro cuerpo está sometido a estrés, existen dos vías para liberarlo. O mediante segregación química de neuropéptidos que cambian nuestro humor y que afectan a diversas partes del cuerpo; o mediante modelos de tensión que se mantienen en el tiempo generando hábitos posturales y comienzan por alteraciones del sistema nervioso, luego se exportan a los músculos y finalmente al modelo de fascia. Esta última etapa, significa que las fascias registran y guardan nuestras impresiones mentales y emocionales como si fuera un archivador. Esto nos recuerda al término sánscrito "Samskaras" que son las impresiones que nuestra mente va registrando formando nuestras creencias, actitudes y personalidad. De modo que, cuando realizamos un estiramiento sostenido (asana de Yoga) comenzamos a cambiar el tejido conectivo y en último término las emociones e incluso nuestras creencias limitantes. En definitiva, el poder transformador del Yoga radica en el poder transformador de las fascias del cuerpo.
FASCIAS Y MERIDIANOS DE ACUPUNTURA
Posteriormente a Myer, Langevin, H.M. J.A. (2002) demostraron que la introducción y manipulación de agujas de acupuntura produce cambios en las células que se transmiten mediante el tejido conectivo o fascias. Ellos consideran que los meridianos de acupuntura son equivalentes a los planos anatómicos del tejido conectivo. Más tarde, en el 2009, Peter Dorsher establece que la asombrosa coincidencia de los meridianos de acupuntura con las líneas miofasciales es una prueba de que los meridianos de acupuntura están representados por las fascias del cuerpo humano. Peter Dorsher establece las siguientes similitudes:
Línea Posterior Superficial → Vejiga
Línea Frontal Superficial → Estómago, (Bazo)
Línea Frontal Profunda → Riñón, (Hígado)
Línea Lateral → Vesícula Biliar
Línea Espiral (anterior) → Estómago
Línea Espiral (posterior) → Vejiga
Línea Anterior Profunda del Brazo → Pulmón, (Intestino Grueso)
Línea Anterior Superficial del Brazo → Pericardio, (Corazón)
Línea Posterior Superficial del Brazo → San Jiao
Línea Posterior Profunda del Brazo → Intestino Delgado
Además, en las vías anatómicas encontramos lugares o puntos de dolor que en fisioterapia son conocidos como “trigger-point” o puntos gatillos desde mediados de 1800. Se reconocen como puntos sensibles formados por tejido blando cuyo dolor es aliviado mediante la presión, el masaje, el estiramiento o la punción seca. Dorsher analizó estos puntos y concluyó igualmente que existe una asombrosa coincidencia entre los puntos gatillos y los puntos de acupuntura. Concluye diciendo que es justo reconocer que los tratamientos actuales de dolor miofascial son un redescubrimiento independiente de los principios de sanación de la medicina tradicional china.
HOLISTIC YOGA THERAPY